Mallorca en un fin de semana
Al llegar al aeropuerto de Palma, el visitante puede dirigirse directamente al centro de la ciudad para buscar un lugar donde alojarse. Empezar a descubrir la ciudad paseando por su casco antiguo deberÃa ser una de las primeras actividades a realizar.
Por otra parte, la Catedral bien merece una visita a fondo. En su interior el viajero encontrará un retablo del escultor Miquel Barceló, y en sus alrededores de la catedral y bajando por la zona más cercana al puerto, se puede contemplar una panorámica inmejorable de la ciudad. Por el paseo marÃtimo se encuentran edificios históricos y polÃticamente representativos de las Islas Baleares.
Durante la mañana, se puede visitar la Sierra de Tramuntana y quizá, subir hasta el Santuario de Lluc, cuya basÃlica data de 1622. Se recomienda además viajar a los pueblos de Valldemosa, Deià , Sóller y Fornalutx, que ofrecen un escenario natural de primera calidad. Estos paisajes son poco conocidos para el turismo de masa, sin embargo ofrecen una imagen de la isla que pocos turistas conocen. Tras visitar estos pequeños espacios naturales, es fácil que el visitante desee descansar, y para ello Fornalutx ofrece variedad de restaurantes con un menú tradicional a buen precio, este es el caso de Es Turó.
Tras saciar el hambre y descansar, llega el momento de de bajar de la sierra, y visitar el pueblo de Alcúdia. Este pueblo de aire medieval está prácticamente dentro de una muralla muy bien conservada (s.XIII). Si el viajero continúa animado, a tan solo unos kilómetros se puede acercar hasta Port d'Alcudia, un bello paraje junto al mar y el lugar perfecto para pasar noche.
Blue Bay, Alcudia Garden o Ca'n Simó son algunos de los lugares donde se puede coger fuerzas para continuar el viaje al dÃa siguiente. Para terminar el fin de semana, desde Port d'Alcudia es fácil subir al cabo de Formentor: parajes agrestes e increÃblemente bellos. Y por último, y para ir acercándose al punto de salida, es posible realizar una visita a las famosas Cuevas del Drach, un gran espectáculo de luz y sonido en una de las cuevas más grandes de Europa que se encuentran a 25 metros de profundidad y a unos 2'4 km tierra adentro.

